ENSAYO "NAZIFASCISTA"
ESCRITO POR UN "INTOLERANTE"
CONTRA UNA GUERRA "HUMANITÁRIA", "DEMOCRÁTICA" Y "NECESARIA".
Septima pregunta del catecismo: ¿Es esta cosa tan hermosa que llamamos España lo mismo que la Federación Yugoslava?
En el Principat de Catalunya en estos días trágicos que transcurren, es moneda corriente oir la frase "tots som kosovars", o bien "Catalunya amb el Kosovo", o bien "abans erem bosnis, ara kosovars", o bien "Serbia es com Espanya, el Kosovo, Catalunya". Cada vez que el abajo firmante oye frases como estas "recula afrontat" como la "vaca cega" del poeta Joan Maragall.
No ha de extrañarnos que se digan estas cosas, porque si sumamos a los 40 años de dictadura 20 años de pujolismo, que en total suman 60, esto quiere decir que muchos de los que dicen estas frases tienen Alzheimer político, presentando reblandecimiento de su corteza cerebral, con encogimiento de las áreas prefrontales y temporales, que son las especializadas en la construcción del pensamiento formal abstracto.
En contra de lo que dicen el tango que "veinte años no son nada", 20 años por 3 son mucho, la prueba es que el inefable Conseller de Benestar Social, con un séquito al estilo del Gran Tamerlan, ha viajado por Albania para organizar la ayuda humanitaria con el beneplácito de todo tipo de apoyos procedentes de personas bienintencionadas, pero que practican habitualmente el pensamiento débil.
En las líneas que vendrán vamos a someter a discusión estas frases tan repetidas, viendo qué hay de cierto en ellas. Trataremos de investigar si esta traslación mecánica de los Balcanes a la Península Ibérica sirve de algo. Ello nos obliga, indefectiblemente, a hablar de la cuestión nacional en España.
Antes de seguir avanzando, el abajo firmante hace una declaración de principios que seguramente le va a restar el 90% de los lectores: Se declara nacionalista "exacerbado, excluyente e intolerante", prueba de ello es que dedica este texto a ciudadanos de la noble ciudad de Madrid.
Sigo escribiendo para este 10% de lectores que, pese a mi declaración de principios, se han dicho: si lo dice, por algo será. Y, efectivamente que es por algo. Se trata también de investigar porqué en el discurso de la dominación un nuevo fantasma ha aparecido, frente al que todos practican exorcismos y rituales de rechazo, a saber: el fantasma del nacionalismo.
Parafraseando a Marx y a Engels en el primer párrafo del Manifiesto Comunista, el discurso dominante, el pensamiento único, usa a diestro y siniestro sin el menor comedimiento un auténtico fantasma: el nacionalismo, el ser nacionalista, y a este adjetivo se le añaden otros mediante los cuales la palabra adquiere toda la carga negativa que una palabra pueda tener. Cuando este comportamiento se practica en un lugar del planeta que recibe por nombre España, el tema adquiere tintes mucho más complicados y viscosos.
Por eso es tan necesario hablar del tema a pecho descubierto, sabiendo positivamente que levanta ampollas, pero que sólo hablando en serio de él podrá hacerse alguna luz.
En otro trabajo mio, hablando de estas cuestiones decía:
"El problema es que (...) los Estados-nación se han acabado en aras de la versión capitalista de la nomenclatura que son los eurócratas, Maastricht y estas lindezas ...
(...) no pueden pensar sin cliché, sin plantilla, sin prótesis provenientes del siglo XIX, los conceptos de la sociología y la filosofía políticas actuales (...)
Inconscientemente imbuidos de la ideología postmoderna de la "multiculturalidad-diversa-pero-menos-instalada-en-un-ecopacifismo-internacionalista-pero-solidario-dentro-de-la-unicidad-fluida-de-las-culturas-locales-sin-caer-en-xenofobias-excluyentes-cercanas-a-los-fundamentalismos-intemperantes", olvida lo esencial.
Lo esencial es lo que dijo uno de los mejores historiadores africanos contemporáneos Joseph Ki-Zerbo, cuando afirmó que hay que escoger entre querer ser homo sapiens cocacolensis, es decir, el esclavo de la Trilateral o homo sapiens biodiverso, es decir el que entiende que cada sociedad humana y cada lengua representan con todas sus contradicciones una concepción del mundo y del ser humano que enriquece a la especie en su conjunto".() (13) (14)
Retomando lo que dijo el escritor mejicano Octavio Paz, cada lengua y cada cultura remite a una concepción del ser humano, y preservarlas de su desaparición es, no solamente un imperativo político sino también moral.
Cito expresamente a Paz, porque su argumentación coincide con la de Ki-Zerbo punto por punto. Si dos intelectuales de tanto prestigio, pero colocados en las antípodas ideológicas coinciden, debe ser por algo; lo veremos a continuación.
El capitalismo monopolista transnacional, no sólo está comprometido en la destrucción de la naturaleza, sino también en la destrucción del ser humano, que es lo que nos tendría que interesar realmente; su modelo de ciudadano y de civilización lo desarrollé en el trabajo que antes citaba:
"El esclavo de la Trilateral come hamburguesas, bebe coca-cola, se informa con la CNN, acepta como bueno que ha de cuidar de si mismo porque el Estado no es su papa, ve en el Mercado, la única verdad económica, trabaja 16 horas al día, explica todo lo humano por los genes, viste lo que Levis o Mango le ordenan, viaja en avión, afirma categórico que los pueblos del Tercer Mundo son gandules, y que la culpa no la tuvo el colonialismo sino su cutrez genética, defiende la Otan, ve a las mujeres como objeto y, si es mujer, defiende valores y posiciones masculinas (...) Este esclavo de la Trilateral vive feliz en un adosado de conurbación com pantalla para TV vía satélita, oye a Julio Iglesias rodeado de seguratas, video vigilancia, perros asesinos y paga gustoso las carísimas letras de un coche de gama alta (...) cita a Popper o a Hayeck sin haberlos leido, y proclama untuoso su talante liberal".
(...) "Pero también hay otro esclavo de la Trilateral, el obrero de cualquier lugar del mundo, que acepta porque no puede hacer más salarios de 500 ptas. Hora, como ocurre por ejemplo en Inglaterra, neocolonia reciente de la Trilateral, que vive en un barrio de cualquier conurbación lleno de mierda y cestos de basquet, contaminado con plomo y ratas. Que come lo mismo que el otro pero en plan tirado, que compra cassetes de Julio Iglesias pirateadas, que no sabe como salir del paro, y si es mujer o joven ya ni lo intenta (...) que maneja un léxico de sólo 300 palabras, exagerando mucho (...), que no espera estudiar ni ir al médico, ni tampoco cambiar jamás este horizonte".
Lo que ahora está de moda cómo: "tener un pensamiento global", "ser ciudadano del mundo", "participar de la aldea global", y otras frases de este estilo, no es más que pensamiento único, orientado a desarraigar al sujeto, para que sus únicos referentes culturales sean los impuestos, vía consumo, por las transnacionales. En esta línea de análisis, valdrá la pena recordar que, estos que se llaman "cosmopolítas", han de saber que el cosmopolitismo suele acabarse en las puertas de los hoteles de 5 estrellas, que son iguales en cualquier parte del Mundo y, además, se anuncian en la CNN.
El pensamiento único, tiene también una expresión que ahora está muy de moda en algunas llamadas izquierdas, consistente en afirmar que no se es nacionalista sino "internacionalista". Esta argumentación, muy bonita en relación a la forma, es falaz desde el punto de vista de su contenido porque, guste o no, todos hemos nacido en algún lugar, hablamos una o varias lenguas, y hemos participado de un proceso de socialización en un útero social bien preciso. Si nuestra vida sigue transcurriendo en él, algo querrá decir esto.
Pero hay otra posibilidad, que desmonta esta falacia del ser internacionalista a secas: A lo largo de su vida la gente opta, muchas veces conscientemente y otras no, por ser de algún lugar y participar de los avatares y contradicciones –es decir, de la lucha de clases- que en aquel lugar se dá. En este caso, uno es de un lugar por vocación y por adopción; pero, ser internacionalista a secas, es absolutamente contradictorio con el hecho de ser un ser humano. Llama la atención que muchos supuestos internacionalistas a secas, a la hora de la verdad ponen encima de la mesa su pasaporte norteamericano, alemán, inglés o español para arreglar cualquier problema en cualquier lugar del mundo. Pero son "internacionalistas". Olvidan que el Che Guevara, ciudadano cubano por adopción y por vocación, nunca perdió de vista que su orígen, su patria originaria era Argentina, al extremo que su apodo era la repetición de esta onomatopeya que caracteriza a los seres humanos cuyas vidas transcurren desde Tucumán hasta la Patagonia.
Estos supuestos "internacionalistas" olvidan groseramente que la misma palabra, dentro de la que se sienten incluidos, quiere decir: "entre las naciones", es decir, que parte del concepto mismo de nación, y no del concepto de Estado-nación, confusión en la que suelen caer los ricos, libres, cultos, limpios, desvelados y felices europeos.
Siguiendo con la propuesta de Ki-Zerbo, decía en el trabajo que antes he citado:
"El homo sapiens biodiverso sabe que cada vez que pronuncia una palabra en una lengua minoritaria, como el catalán y que no sea del imperio trilateral, hace un acto de rebeldía aunque le llamen "pasado de moda".
El homo sapiens biodiverso, sabe de que nación es y de que nación se ha hecho ciudadano, porque no se es de donde se nace, sino de donde se desea ser, con sus ventajas e inconvenientes, aunque le llamen "nacionalista exacerbado". Que conoce cual es "su lugar en el mundo", por vocación y por elección. Es por esto que, desde este lugar, no se confunde y puede comprender y unirse crítica y solidariamente con otros homo sapiens biodiversos.
El homo sapiens biodiverso mira de poner en primer lugar al ser humano y no a las cosas, y es por esto que estando físicamente solo en el orden de las cosas se encuentra intensamente acompañado en el orden de las personas, porque como dijo el subcomandante Marcos: "Los rebeldes se buscan entre sí, se caminan unos hacia otros, se encuentran y juntos rompen otros cercos".
El homo sapiens biodiverso no teme estar en minoría –de hecho está siempre en minoría- aunque le llamen "fundamentalista", porque quienes pronuncian estas palabras si son fundamentalistas del pensamiento único y del capitalismo, por supuesto.
El homo sapiens biodiverso sabe que esto de que todas las ideas son respetables, porque todas tienen una parte de verdad, es una estupiden del postmodernismo rockero y cocacolero, que confunde las ideas con las personas; por esto combate la mal llamada "tolerancia" como el peor cáncer destilado por el pensamiento único. Aunque sus adoradores le llamen "fascista", "intolerante" y "dogmático", y sus curas y acólitos se santigüen a su paso.
El homo sapiens biodiverso se sabe sujeto portador de deseo, generador de necesidades y realizador práctico de éstas. Los apologetas del consumo no le entienden y le atacan insultándolo por ser "utópico" y "marginal". No entienden que las ideas pueden transformarse en la fuerza motriz de la sociedad (...). Procura que cada uno de sus actos cotidianos contribuya a crear sociedad civil alternativa y contravalores.
Finalmente, sabe con Tomas Moro o Rosa Luxembourg que las ideas són frágiles y que a menudo han de ser defendidas con la vida, idea ésta "absurda y retrógrada" para los cocacolensis, que si algo no quieren ser es mártires y, paradójicamente, cada día se inmolan en el altar del capital trilateral."
Esto que venimos diciendo tiene mucho que ver con el tema doloroso que nos ocupa, la guerra de Yugoslavia porque, justamente, como probablemente en ningún otro lugar del mundo, se visualizó que "ser yugoslavo" era una cuestión que había de pasar por la vocación, por el "querer ser" y no por el mero hecho del "haber nacido" y mucho menos por el "vivir y trabajar", como también ahora dice el señor Pujol.
El ideal panyugoslavo no nace de una vocación regresiva, sino del pensamiento liberal radical, que desde diversas posiciones, iluminó los Balcanes a lo largo del siglo XIX y el primer tercio del XX. Posición ideológica que es exactamente la contraria a la evolución seguida por el pensamiento gran español a lo largo del mismo período.
Mientras que los sectores más avanzados de toda la Península Balcánica, teorizaron el panyugoslavismo como un pensamiento emancipador, conectado con los patriotas griegos y otras minorías cultas de aquel vasto territorio, las oligarquías feudal, de la iglesia y las financieras españolas (que como es bien sabido servían a los intereses británicos), le daban a la idea de "España" un contenido antitético al producido por los ideólogos del pensamiento panyugoslavo.
El pensamiento oligarquico español, puede ser resumido en una sola frase: Nacionalismo recluyente. Ha practicado una política de convertir a los pueblos ibéricos en habitantes de una cárcel, en lugar de contribuir al disfrute de un patrimonio múltiple. Todas las contradicciones planteadas por Gerald Brenan en su "Laberinto Español", siguen abiertas, sangrantes y, algunas, malolientes.
Este pensamiento oligárquico, que se resume en la frase, "una grande y libre", tiene su continuación en aquella otra que rezaba: "preferimos a España roja antes que rota" que, pronunciada por Calvo Sotelo, popularizo el Almirante D. Luís Carrero Blanco, al extremo de hacerla una de sus frases de cabecera.
El problema es que estas frases poseen un pecado original: Por su situación geográfica en el continente europeo y su tradición cultural, España ha estado colocada en la periferia del centro capitalista europeo; paralelamente, ha ejercido de potencia colonial, extrayendo enormes riquezas de la periferia, particularmente de América Latina. A causa de esta situación, los procesos que configuraron los Estados-nación en Europa, en España se produjeron de forma distorsionada, y las recomposiciones de las clases sociales impidieron que lo que fue moneda corriente en Inglaterra o Francia y, más tarde, Alemania e Italia, se realizara en el solar Ibérico. Es por este motivo, que la Revolución Burguesa, no se desarrolló al modo y manera propiamente europeo, exceptuando formas distorsionadas como las que se dieron en Catalunya o en Euskadi. No ha de extrañarnos que la oligarquía española, aparte de servir a intereses extrangeros, practicara con desmesura una represión ideológica y política que no sólo no tenía sustentos económicos suficientes, sino tampoco ninguna idea fuerza como clase dominante que facilitara la consolidación de una identidad al estilo de la que participan, por ejemplo, los franceses o los italianos de manera mayoritaria.
Podrá ser interesante que el lector medite acerca de que tipo de clase dominante han tenido los españoles, y no ha de extrañarnos, como muy bien decía Gil de Biedma:
"Y que decir de nuestra madre España.
Este país de todos los demonios
En donde el mal gobierno y la pobreza
No son, sin más, pobreza y mal gobierno
Sino un estado místico del hombre
La absolución final de nuestra historia?
" De todas las historias de la Historia,
sin duda la más triste es la de España,
porque termina mal. Como si el hombre,
harto ya de luchar con sus demonios
decidiese encargarles el gobierno
y la administración de su pobreza".
Gente de otra laya, pero de idéntico bajo perfil al de la oligarquía española, ha aparecido en el horizonte hispánico en los últimos 25 años. Recibieron un encargo de los capitalistas transnacionales alemanes, japoneses, holandeses y americanos: convertir el mosaico hispano en colonias de las grandes transnacionales, porque a las corporaciones gigantes, el Estado-nación imperfecto que es España, ya no servía para la nueva división internacional del trabajo.
Nos estamos refiriendo a personajes que se autodenominan "nacionalistas", cuando realmente ejercen de lacayos del imperio capitalista transnacional. Estos "nacionalistas" presentan una mutación que les hace incompatibles con sus supervivencia a largo plazo: estan condenados a la extinción.
Estamos hablando, como no, del Sr. Jordi Pujol, el cual, de forma nada distinta a los demás presidentes "autonómicos", no sirve a los intereses de su nación, sino que sirve a los intereses transnacionales. Otra vez nos encontramos enfrentados a algo que no puede ser pasado por alto: cuanto más "nacionalista" es en la forma, menos lo es en el contenido, y más entregado está a las condiciones ominosas que las transnacionales le imponen. Cuanto más defiende la sardana, els geganters y otras cuestiones folkloricas, más se plega a los "diktats" de los presidentes de las grandes multinacionales, para quienes la cultura catalana es algo que sobra y molesta. Para muestra varios botones:
Hace un par de años, el presidente de la Confederación de Empresarios alemanes, holandeses y luxemburgueses decía que en Catalunya se debía enseñar más alemán y organizar mejores escuelas privadas, para que las multinacionales asentadas en el polígono industrial de Tarragona tuvieran cuadros preparados; en los días en que estamos escribiendo este trabajo, el presidente de la colonia catalana, remedando a cualquier presidentillo de república bananera, ha ido a realizar su visita de pleitesía "ad limina" al Japón, con la esperanza de que la patronal multinacional japonesa, con maternal solicitud, le de el visto bueno y le ayude a seguir consolidando el paleoliberalismo en la colonia catalana.
Otro botón, en los días que escribimos estas líneas hay mucha indignación entre determinados sectores porque los catalanes no hemos sido lo bastante flexibles con las propuestas de colonización que realizara la multinacional quimicofarmacéutica BASF, que quería instalar otra fábrica en el polígono petroquímico de Tarragona. Ya saben los trabajadores de Catalunya que quiere decir ser flexible: subcontrataciones a través de ETT’s, nula seguridad social y menor protección laboral ... ¿hacen falta más ejemplos?
Estos personajes de bajo perfil, han desarrollado otro fenómeno perverso que muestra a las claras la continuidad del nacional-catolicismo español en un nuevo nacional-catolicismo catalán, funcional a los intereses de los auténticos amos del mundo.
Pero no podemos acabar sin dedicar unas líneas al tema de la lengua, que nos demuestra a las claras hasta que punto el gobierno nacional-católico de Convergencia i Unió, lacayo de los intereses transnacionales, se encuentra ante la disuyuntiva de tener que optar por la defensa de la nación, o por la defensa de los intereses de las transnacionales. Uno de los aspectos en los que esta contradicción se hace muy aguda es, el tema de la lengua, porque aún queriendo hacer una auténtica política orientada a la recuperación de la lengua y la cultura, practicamente no pueden hacerla.
Cuando meses atrás las multinacionales norteamericanas de la industria cinematográfica protestaron por los costes económicos que representaba traducir sus películas al catalán,. El correveidile del Sr. Pujol, auténtico adalid de la incultura, el Sr. Joan Mª Pujals, corrió presuroso a realizar una visita "ad limina" a Hollywod, donde fue severamente reñido por los presidentes de la Confederación de Industrias Cinematográficas ... El decreto de normalización lingüística cinematográfica fue inmediatamente retirado. Paralelamente se ha obligado a una realizadora poco conocida, que ha hecho una película que lleva por título: "Mi nombre es Sara", pasarla en Catalunya solamente en catalán. El buen lacayo se caracteriza por una condición que nunca falta: ser duro con los débiles y blando con los fuertes.
¡Qué diferencia con la visita que realizó Monseñor Casaldaliga al Vaticano, vestido sin hábito, con una insignia del Che Guevara en la solapa, una cartera de piel que le había regalado Fidel Castro y con sandalias para no dejar de tocar de pies al suelo! A diferencia del Sr. Pujals, que se arrodilló frente a la industria de Hollywood, el obispo aguantó de pie y con firmeza la bronca que le endilgó el cardenal Ratzinger. Como sus actos posteriores han demostrado, Monseñor Casaldaliga no ha variado ni un ápice sus posiciones, bien al contrario, las ha reafirmado. No ha de extrañarnos que a las actuales autoridades de la Generalitat, palanganeros del pensamiento único, les ponga tan nerviosos, que este paladín de la Teología de la Liberación haya renunciado por vocación a su catalanidad y se haya convertido en brasileño, pobre y rojo que no acepta homenajes, cenas, palimpestos y apologías.
Como conclusión, el nacional-catolicismo convergente conecta con el de los lituanos, los estonios, los croatas del Sr. Franjo Tudjman, y esta serie de presidentillos de segunda división colonial, como son los de Eslovaquia, Bielorusia o Ucrania, que hacen sufrir mucho a sus pueblos, gracias a la aplicación de políticas económicas impuestas por el FMI, las cuales permiten que el PIB decrezca en lugar de crecer. Nunca el Sr. Pujol y sus adláteres nos han relacionado con los zapatistas, los timoreses y mucho menos con los saharauis ... El Sr. Pujol no es un nacionalista, sino simplemente, un representante de las multinacionales en un pequeño triangulito del planeta. Y son ellas quienes le mantienen el poder.
Expreso un deseo que formuló muchísimo mejor que yo Telesforo Monzón: me niego a ser español porque nunca me he sentido parte de España, porque se me niega el derecho a participar en los asuntos que me conciernen, y con idéntica vehemencia me niego a ser catalán de pensamiento único, folklórico y elitista, servidor de los intereses transnacionales. Me uno a los muchos españoles de pro como José Bergamin, que vieron que la vieja idea de la igualdad de los pueblos ibéricos, soñada por las clases oprimidas hispánicas había de fundarse en la igualdad y no en la idea de España propia de las clases opresoras que ahora se reedita, vía nacional-catolicismo catalán en Catalunya. Con Monzón, Díaz, Durruti, Bergamín, Clavé, Almirall, Comorera y otros más, deseo una España que se parezca, no a una cárcel de pueblos, sino a esta obra de arte de la ingenieria política que fue la República Federal de Yugoslavia.
En esta República se puso en marcha un experimento autónomo socialista que intentó potenciar una línea de avance del socialismo que evitara la explotación capitalista y la rigidez de la economía ultracentralizada soviética. Esto representó hacer un enorme esfuerzo para promover las cooperativas, un superior control de la marcha de la economía y no desdeñar a los extremos insensatos que se llegó en la URSS el papel de la agricultura y los campesinos.
El tiempo dirá sobre esta vía autónoma hacia el socialismo, que aciertos y defectos desarrolló en los pocos años en que pudo crecer. Lo que si es cierto es que permitió que Yugoslavia encabezara el Movimiento de los Países no Alineados, embrión de Internacional de los pueblos parias de la Tierra, junto con la China de Mao Tse Tung. Mientras que existe una masa de conocimientos muy importante acerca del porqué fracasó la economía ultracentralizada soviética, no son conocidos de forma tan precisa los avatares del socialismo autogestionario yugoslavo, y para comprender la actual situación también necesitaríamos conocer las raíces económicas que han ido configurando, desde dentro de Yugoslavia, las bases para el actual conflicto.
Un último detalle: la fraternidad solo puede fundarse reconociendo en el otro la condición de ser humano, de ser sujeto con el que se comparten cosas, con el que hay diferencias y también puntos de confrontación. El otro no ha de ser algo etéreo, sino el ser concreto real, con el que es posible el encuentro y la escucha de sus razones. Mientras el otro no adquiere condición humana auténtica, solo es un mero ente que puede ser destruido según la propia conveniencia, una vida sin valor.
En conclusión, este "nacionalista exacerbado" catalán, dice en voz alta y clara: que si fuera serbio, croata, bosnio, gitano, macedonio, húngaro, griego, albanés, esloveno, turco, búlgaro, judio y así hasta llegar a 26, habría escogido pasaporte yugoslavo. Nada tiene que ver "España" con Yugoslavia.
(13) O. Martí: "Contra el rojopesimismo, versión actual del eurocomunismo, leninismo, puro y duro 9 hermosas razones para dar un no alegre, rotundo, entusiasta y combativo a las tesis del X Congreso del PCC (Partit dels Comunistes de Catalunya). Quien lo quiera leer, puede buscar el texto en Internet en la Red Vasca Roja.![]()
(14)Iranzu i Larrañaga: " Internet Solidario". Ed. Txalaparta 1996
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Octava pregunta del catecismo: ¿Hemos de ser solidarios con los refugiados kosovares solamente?